Putos breves

ficción jedionda



Escuchás tu pensamiento y él escucha el suyo. Salvajes gritos. Pero no se lo dicen. Forastero, él permanece a tu lado. Vos lo notás. Él también. Igual, los dos, como que se están ahí, uno al lado del otro, siendo los dos ambos y cada uno al mismo tiempo, con los horizontes tan amplios como desmesurados. De vapor parecen.
Escuchás tu pensamiento y él escucha el suyo. Salvajes gritos. Pero no se lo dicen. Forastero, él permanece a tu lado. Vos lo notás. Él también. Igual, los dos, como que se están ahí, uno al lado del otro, siendo los dos ambos y cada uno al mismo tiempo, con los horizontes tan amplios como desmesurados. De vapor parecen.