Ballenas, submarinos, dinero en fuga y pectorales de actores malos provisoriamente se ven. Por ahora. Rutina de percepciones le dijo el médico que se llama lo que le ocurre, la ocurrencia que viene ocurriéndole desde vos: confunde almacenes con muelles, hace como que se cree que Europa no existe, que todo se introduce de manera precisa y que todo aquello que sale del cuerpo aparenta –sólo aparenta- letanía aguda y migraña, a veces. Vive alerta pero abandonado, como los géneros y las telas al contacto: suaves por tacto pero sin una cadencia vital, digamos. Como con un ladrón a cada lado está. Un suponer entre ballenas. “Ya no hay novios”, le dije yo. Toda transferencia trae su propia degradación. Eso dice que vos le decías. La voluntad es lo que sigue al deseo me dijo el Padre Ignacio. 

Ballenas, submarinos, dinero en fuga y pectorales de actores malos provisoriamente se ven. Por ahora. Rutina de percepciones le dijo el médico que se llama lo que le ocurre, la ocurrencia que viene ocurriéndole desde vos: confunde almacenes con muelles, hace como que se cree que Europa no existe, que todo se introduce de manera precisa y que todo aquello que sale del cuerpo aparenta –sólo aparenta- letanía aguda y migraña, a veces. Vive alerta pero abandonado, como los géneros y las telas al contacto: suaves por tacto pero sin una cadencia vital, digamos. Como con un ladrón a cada lado está. Un suponer entre ballenas. “Ya no hay novios”, le dije yo. Toda transferencia trae su propia degradación. Eso dice que vos le decías. La voluntad es lo que sigue al deseo me dijo el Padre Ignacio.