“Esto es un resorte. Y no hay, aquí, ninguna intención por descalibrar lo que estábamos de algún modo encadenando como, digamos, proceso de algo. Algo es de ustedes. Nosotras nunca seremos peronistas. Nosotras sabemos que un resorte es un espiral y que más tiremos de la punta o de la gomita, más irá haciéndose otra cosa. Que se estire no quiere decir nada. Ya nos acusamos bastante los unos a los otros. Perdidas todas tendríamos que decir. Hasta ustedes. Aún así, a nosotras nos dominan los destinos que no se cumplen, los cuerpos mal habitados, los males menores de edad. Somos nocturnas y guardia hacemos a todo lo que ustedes sitúan en un obraje exagerado y ampuloso. A nosotras no nos importa, para darles un ejemplo, los penosos exilados peronistas y las gestas irresueltas de todos ustedes. Nosotras estamos bailando -vaya una a saber con qué progresión rítmica- establecidas de motivos como sea que nos vayan saliendo. Sale como nos viene saliendo, pero sale, nos sale aún turbadas como estamos, espantadas en realidad. Estériles con ustedes. Somos la primera y más auténtica claridad del empeño del fulgor de la gesta que vendrá. Ustedes son el motivo del engaño, la temperatura de vuestros cuerpos ya es identificable. El mundo está saturado de comedidos. Desde arriba, son lucecitas. Masa vigilante. Somos todas las que vimos morir a José y somos todas las que volcamos después. El talento de los pájaros envidiamos. Ustedes también”.

“Esto es un resorte. Y no hay, aquí, ninguna intención por descalibrar lo que estábamos de algún modo encadenando como, digamos, proceso de algo. Algo es de ustedes. Nosotras nunca seremos peronistas. Nosotras sabemos que un resorte es un espiral y que más tiremos de la punta o de la gomita, más irá haciéndose otra cosa. Que se estire no quiere decir nada. Ya nos acusamos bastante los unos a los otros. Perdidas todas tendríamos que decir. Hasta ustedes. Aún así, a nosotras nos dominan los destinos que no se cumplen, los cuerpos mal habitados, los males menores de edad. Somos nocturnas y guardia hacemos a todo lo que ustedes sitúan en un obraje exagerado y ampuloso. A nosotras no nos importa, para darles un ejemplo, los penosos exilados peronistas y las gestas irresueltas de todos ustedes. Nosotras estamos bailando -vaya una a saber con qué progresión rítmica- establecidas de motivos como sea que nos vayan saliendo. Sale como nos viene saliendo, pero sale, nos sale aún turbadas como estamos, espantadas en realidad. Estériles con ustedes. Somos la primera y más auténtica claridad del empeño del fulgor de la gesta que vendrá. Ustedes son el motivo del engaño, la temperatura de vuestros cuerpos ya es identificable. El mundo está saturado de comedidos. Desde arriba, son lucecitas. Masa vigilante. Somos todas las que vimos morir a José y somos todas las que volcamos después. El talento de los pájaros envidiamos. Ustedes también”.